Alfaro reconoce que «tengo la obligación de cambiar porque no puedo seguir con lo mismo»

Pablo Alfaro da instrucciones a los futbolistas sobre un ejercicio durante un entrenamiento./Avelino Gómez
Pablo Alfaro da instrucciones a los futbolistas sobre un ejercicio durante un entrenamiento. / Avelino Gómez

«La plantilla está para utilizarla y es tras las derrotas cuando llega el momento en el que tienes que reaccionar y buscar soluciones»

ÁNGEL GARRAZA

Los adversos resultados conllevan, por regla general, modificaciones. Y tras las tres derrotas consecutivas que acumula el Mirandés en este 2018, un equipo que ha ocupado la posición más alta de la tabla durante gran parte de la primera vuelta, las variaciones van a llegar. «Sin volvernos locos», como indica Pablo Alfaro, instantes antes de admitir que «tengo la obligación de cambiar y buscar soluciones desde la sensatez porque no puedo seguir haciendo lo mismo cuando los resultados no son buenos; y cuanto antes se haga, mejor».

El conjunto rojillo ha dilapidado la ventaja que llevaba a sus adversarios principales para luchar por el campeonato y ahora se encuentra empatado a puntos con el tercero, el Racing. «Seguimos arriba, queda mucho y continuamos siendo el rival a batir», añade, si bien el técnico mirandesista reconoce que «cuando ganas, los que están se han ganado el derecho a seguir, pero si pierdes siempre hay que introducir nuevos matices y cambios».

¿Qué es más necesario variar, jugadores o sistema y estilo de juego? El preparador aragonés hace hincapié en que «lo fundamental es recuperar la condición de equipo equilibrado, que es la que teníamos antes, y manejar varias situaciones del juego. Se trata de volver a la fortaleza que demostrábamos atrás en cuanto a distancia entre jugadores y espacios a lo largo y ancho del campo; de tener la agresividad, bien entendida, sin balón y de que llegue la fluidez arriba. Pero si somos, de nuevo, un bloque rocoso, arriba disponemos de suficientes argumentos como para crear ocasiones».

Recuerda que se han manejado variantes y sistemas de juego. «Hemos jugado con uno y dos puntas, con un sistema en rombo (la segunda parte ante el Racing, por ejemplo) o con tres mediapuntas; eso es positivo porque te haces un equipo menos previsible».

Insiste en que «la obligación del cuerpo técnico es analizar todo lo que vemos y estar atentos a los estados de forma de los jugadores y a posibles cambios en los dibujos». Aquí es donde recalca que «la plantilla está para utilizarla; en la temporada te llegan momentos en los que hay que reaccionar y es lo que tenemos que hacer; en definitiva, volver a lo que éramos hace veinte días».

Los recambios

Tiene claro que «cuando el equipo va bien, los jugadores se ganan la continuidad; ahora, algunos que estaban esperando tendrán su oportunidad». Hay futbolistas que son habituales en los segundos tiempos (Peláez y Pito Camacho, entre otros), de ahí que al ser cuestionado sobre los motivos por los que no parten en más ocasiones desde el inicio de los partidos, revela que «somos de los equipos que más aportaciones hemos tenido desde el banquillo».

Hay efectivos –prosigue– que «no es que sean especialistas como revulsivos, pero sí son importantes por sus condiciones físicas, por su tipología, en ese último periodo. Te dan más en quince minutos pero, en cambio, no les da para los noventa porque aparece el cansancio o tienen un talento especial en espacios reducidos. Tenemos que saber manejar esas circunstancias y valorar a toda la plantilla por el bien del colectivo», zanja.

«Entiendo que en Miranda inquieten las derrotas porque me faltaría algo si no fuese así»

Alfaro lleva en Miranda el tiempo suficiente como para tener muy interiorizado el sentimiento que expresa a diario la ciudad hacia su equipo. Tanto en las victorias como en las derrotas. Así que comprende la inquietud de la afición tras los últimos resultados negativos cosechados por el conjunto rojillo desde que arrancó este año. «Una de las cosas que me gusta de Miranda es que es muy futbolera; el que no es socio, es aficionado y lo sigue, así que si es una gozada ir por la calle cuando ganamos, ahora que llevamos tres partidos perdiendo los mismos te expresan esa inquietud. Eso es lo más normal del mundo, lo entiendo perfectamente porque tiene que ser así. Si fuese lo contrario, que cuando ganamos no pasa nada y tampoco cuando perdemos, pues me faltaría algo, la verdad. Hay que saber convivir con ello».

La relación con el presidente

Si el capitán rojillo, Gorka Kijera, trasladó tras el choque frente al Racing un mensaje de tranquilidad a la cúpula de la entidad, en la persona del presidente, Alfredo de Miguel, en similares términos transcurrieron los contactos que se han mantenido desde el cuerpo técnico con el máximo dirigente en las últimas fechas. Alfaro, en este sentido, confirmó que no ha sido una medida excepcional, sino que «Jesús (Seba) y yo comemos uno o dos días a la semana con el presidente. Y ahora también lo hemos hecho».

Es lo habitual. Con los triunfos y cuando los marcadores son adversos. Un hecho que se valora de forma muy positiva por parte del inquilino del banquillo. «Es muy bueno que el ‘presi’ y el club sepan de las inquietudes y de las intenciones de los profesionales y nosotros que sepamos también como respiran. Todo dentro de la normalidad. Las soluciones se adoptan sumando».

También se transmitió tranquilidad. «Sí, hombre sí. Estamos en esa racha que nunca esperas que llegue, pero que todos los equipos pasan mas tarde o temprano y que se soluciona haciendo autocrítica, sabiendo lo que hay que mejorar y continuando la línea de trabajo. Hay que volver a los resultados».

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