Un adversario siempre muy exigente

Pablo logró el primero de los dos goles rojillos en el último Mirandés-Barakaldo en la Liga (2-0). /
Pablo logró el primero de los dos goles rojillos en el último Mirandés-Barakaldo en la Liga (2-0).

El Mirandés acumula en Segunda B y Tercera 9 partidos en Anduva ante el Barakaldo, a quien solo pudo vencer en dos porque constan cuatro empates y tres derrotas

ÁNGEL GARRAZA

Cada encuentro es un mundo y los equipos siempre son diferentes de una a otra temporada, pero no es menos cierto que si hay un rasgo común que caracteriza a todas las plantillas que el Barakaldo ha presentado a lo largo de su trayectoria en Miranda para jugar ante los rojillos es el de la competitividad. Siempre, históricamente, se ha tratado de un rival muy exigente para el Mirandés, como así lo demuestran tanto las sensaciones como, sobre todo, los marcadores que han arrojado estos duelos en Anduva.

Tal es así que cuando ha ejercido como local en Segunda B solo ha podido sacar todos los puntos en juego en una sola ocasión ante el bloque vizcaíno. Precisamente, en la última que ambas escuadras se han visto las caras en la competición doméstica en territorio mirandesista. Fue en la jornada inaugural del Grupo II, durante la temporada 2010/11, cuando los entonces entrenados por Carlos Pouso se adjudicaron el triunfo por 2-0 gracias a los tantos obtenidos por Pablo Infante, el primero, y el segundo por el riojano Candelas.

Esa es la única victoria en Segunda B que contabiliza el Mirandés en su terreno de juego ante el rival que mañana pisará Anduva. Porque también en el Grupo II constan dos derrotas, ambas cosechadas con los mismos guarismos, 0-1, en las campañas 90/91 y 04/05. Ésta concluyó con el descenso de categoría. En la 89/90, no se movió el marcador.

También en esta división de bronce, pero en el Grupo I, se han dado resultados que han dejado a los locales con cara de circunstancias porque en los tres choques disputados no pudieron ganar ninguno. En el curso 2009/10, el primero tras ascender de Tercera, el tiempo reglamentario concluyó con 1-1. Con anterioridad, en los ejercicios 1979/80 y 1981/82 el conjunto de Miranda no pudo marcar un solo gol porque ambos duelos finalizaron como habían empezado.

Una victoria en siete compromisos en Segunda B es el balance de los encuentros Mirandés-Barakaldo. No muy positivos para los rojillos con independencia de la temporada y del equipo.

Ambos conjuntos se han enfrentado en Miranda, asimismo, en otras dos ocasiones en Tercera. Una victoria correspondió a los anfitriones por 2-1, cuando militaban en el Grupo I en la campaña 1971/72; mientras que la primera vez que ambos coincidieron, el resultado positivo fue para los visitantes: 3-4, en el Grupo III de la 45/46.

Respecto a la Copa, una vez han jugado entre sí, envite que tuvo lugar en aquella oportunidad en Lasesarre en el año 2007. El resultado fue de empate a un gol y el equipo que pasó la eliminatoria fue el gualdinegro, a los penaltis (4-2).

El Barakaldo es un «clásico» de Segunda B como recuerda Alfaro, cuyas señas de identidad –su carácter competitivo de siempre– intenta no perder en su deseo de evidenciarlas mañana en Anduva.

32 temporadas

Son las que ha jugado el primer equipo del club fabril en Segunda B, en las que ha estado luchando por el ascenso o muy cerca de hacerlo. Siempre se le ha considerado como uno de los firmes candidatos a subir de categoría, un objetivo que se le resiste desde hace unas cuantas décadas.

Desde la 1980/81 no sabe lo que es jugar en Segunda, a pesar de que hasta esa campaña se había convertido en un habitual del segundo escalafón futbolístico nacional. Este año cumplen su centenario y esperan «hacer algo bonito», meta que también tienen otros clubes, entre ellos el Mirandés, que tratará este domingo de que los tres puntos se queden en Anduva ante un rival directo por el ascenso.

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